Saxifraga, Geranio de fresas, Madre de cientos, Ramo de novia, Pelo de la Virgen
Saxifraga stolonifera
Saxifraga sarmentosa

Originaria de China y Japón, esta planta perenne, rastrera y estolonífera resalta por sus numerosas y diminutas flores blancas y estrelladas que se desarrollan sobre largos bohordos.
Se parece mucho a Bergenia crassifolia. Podemos diferenciarla por sus hojas orbiculares y la blanca coloración de sus flores.
Por lo general suele ser muy tupida y llegar a alcanzar los 10-20 centímetros de altura. Sus hojas son verdes con algo de gris en la faz superior, así como púrpura o rosado en la inferior (envés); dentadas y levemente pubescentes. Los largos peciolos salen de una cepa.
La floración se produce durante el verano. Al cabo de unos meses, la saxífraga tiende a producir muchos estolones que terminan en vástagos.
Probablemente lo más interesante de esta planta es que produce réplicas de sí misma en las puntas de los estolones. Se suele plantar en macetas colgantes para que éstos últimos pendan.
Aprecia los entornos bien iluminados, ligeramente soleados pero húmedos, con temperaturas de entre 14 y 16ºC; tolera la vida al aire libre durante el verano. Evitar el sol directo.
Los riegos deben ser regulares. Dos o tres veces por semana durante el verano y una vez por semana en invierno. No la vaporices pues su follaje es velloso. Controla la humedad estancada pues las raíces no la toleran y en invierno se pudrirán.
Soportará las heladas si se conserva seca. Tolerará el calor siempre y cuando le ofrezcamos mayor humedad y la situemos en un lugar sombreado. Conviene dejarla descansar en invierno, a una temperatura de 7-10ºC.
El abonado de forma mensual y haciendo uso de un fertilizante líquido para plantas verdes en primavera, verano y a principios del otoño.
Si se necesita trasplantar conviene hacer uso de macetas colgantes. El cambio de maceta debe hacerse cada año o cada dos años aproximadamente.
Con respecto a la poda, tan solo tendrás que arrancar las flores después de la floración.
Para multiplicarla, retira las plantitas o vástagos de los estolones y plántalos, o mediante acoso, sin retirarlas de la madre hasta que aparezcan las primeras raíces. Hacer uso del mismo mantillo que se utilizó para el trasplante.
Su crecimiento es muy rápido así como su reproducción. Aconsejo renovar la planta madre a los 3 años dado que tenderá a estropearse.
Las hojas de la base amarillean y posteriormente se secan: es algo normal, renovación del follaje.
Las hojas palidecen y se pierde intensidad en sus colores: falta de luz o falta de abono.
Las hojas internas se pudren, retardándose así el crecimiento: exceso de agua. Reduce los riegos, concretamente en invierno.
Las hojas se encogen o arrugan: ambiente demasiado seco. Regar con mayor frecuencia.
Vigila la aparición de cochinillas, araña roja y pulgones en los brotes jóvenes.
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Escrito por Jaime Trujillo Escobedo