
Cuándo queremos criar canarios deberemos tener en cuenta que la elección de los padres es lo más importante.
Un padre fuerte, sano, de colores vivos, buen cantor y ágil es el recomendable. Sus crías heredarán todas sus cualidades, por ello, la elección es algo necesario si queremos tener una buena línea de cría.
Es aconsejable juntar una pareja fuerte y alegre. Si la hembra también dispone de estas buenas cualidades, los resultados de la nidada serán muy satisfactorios.
Debemos tener cuidado a la hora de elegir canarios para la cría; algunos machos molestan a la hembra mientras está criando o incubando, obligándola a abandonar la nidada y rehacer el nido.
Esto no será un gran problema; podemos retirar a macho en cuanto la hembra haya puesto su tercer huevo. Ella se ocupará perfectamente de su nidada y cuidará muy bien de los pichones. Desde que los pichones coman por si solos, deberemos separarlos y volver a juntar el macho para proseguir con la crianza. Haremos esto sucesivamente.
Si nuestro canario tiene este defecto y no queremos separarlo, siempre hay otra forma de solucionar el problema; podemos darle dos hembras al macho en lugar de una sola.
En algunos casos, hay machos que llegan a cuidar muy bien a la hembra hasta el momento que nacen los polluelos, después, los sacan del nido y los matan.

En este caso deberemos hacer lo mismo que en el anterior: retirar al macho de la jaula en cuánto la canaria haya puesto el último huevo. La hembra cuidara muy bien de sus pichones.
También puede ocurrir que el canario no sea apto para la cría y los huevos que ponga la canaria no estén fecundados. Podemos comprobar si los huevos han sido fecundados a los siete u ocho días de empezada la incubación, mirando a trasluz los huevos.
Si el huevo es opaco y un poquito pesado, el pichón se está formando lo que significa que está fecundado pero si por el contrario, el huevo es transparente, no está fecundado.
Si no queremos tocar los huevos de la canaria, tenemos otro método para comprobar si los huevos están fecundados.
Podemos hacerlo contando 15 días desde el día en el que la canaria puso el tercer huevo. Si pasados los 15 días lo pichones no nacen, tiraremos los huevos.
En este caso, lo más recomendable sería cambiar el macho por otro.
Muchas veces las canarias deciden poner los huevos en el suelo de la jaula. Si sucede esto, simplemente deberemos colocarlos con mucho cuidado en el nido.
Para coger los huevos de una forma segura, podemos levantarlos por las partes puntiagudas. Si por desgracia se rompe un huevo, lo tiraremos directamente ya que si lo volviésemos a colocar en el nido, infectaría a los demás y perderíamos la nidada.
Si queremos criar varias parejas a la vez y las tenemos en jaulas separadas, lo más recomendable es que las tengamos bien separadas.
En muchos casos, los machos se ponen muy nerviosos, se comportan de una manera poco peculiar y cantan con mucha fuerza, lo que puede causar el peligro de que una arteria se rompa y el canario muera.
En muchos casos, los propios padres comienzan a arrancarle las plumas a sus polluelos. Si esto sucede, simplemente deberemos separar los pichones en otra jaula o en otro departamento de la jaula.
Los padres los alimentarán igualmente y evitaremos que mueran por hambre, debido a que en esta época son muy débiles.
Algunas canarias suelen abandonar los huevos una vez puestos y no los incuban. Si esto sucede, podremos repartir los huevos por los nidos de las otras canarias, teniendo en cuenta que deben ser de los mismos días para que los pichones salgan más o menos al mismo tiempo.
Si no disponemos de parejas para repartir los huevos, podremos retirarlos y ponerlos en una cajita de madera con serrín, manteniéndolos en un lugar fresco hasta la próxima nidada, acto que sucederá a los pocos días.
Si en la siguiente nidada, la canaria sigue con el mismo problema, la retiraremos de la jaula, cambiándola por otra. Si ella se corrige, añadiremos los huevos guardados, siempre y cuándo no superen la cantidad de 6.
En algunos casos, las canarias no llegan a poner ningún huevo.
Construyen el nido y se echan en él como si fueran a empollar pero no hacen la postura. No debemos preocuparnos por esto; podemos usar estas hembras para cuidar a polluelos rechazados o para incubar huevos que no ha podido incubar otra canaria.
Éstas los incubarán y cuidarán con el máximo cuidado.
Posiblemente, si la limpieza no es buena, el nido contenga humedad y la hembra tenga las plumas del vientre mojadas. Esto es increíblemente peligroso, sobre todo si los polluelos tienen una edad de uno a seis días.
Si no queremos perder los polluelos deberemos construir un nuevo nido lo más parecido al viejo.
Cuándo la canaria se haya levantado para beber o comer, cogeremos con mucho cuidado los polluelos, colocándolos en el nuevo nido.
El nido sucio lo retiraremos de la jaula. Deberemos ser rápidos a la hora de hacer el cambio; los padres deben percibir lo más mínimo de dicha operación.
Si preferimos no arriesgarnos, podremos intercalar los pichones en nidos de otras canarias siempre y cuándo sus pichones sean de los mismos días más o menos.
Si los huevos de la canaria tienen la cáscara demasiado blanda, es una señal de que necesita calcio.
Para aportarle dicha necesidad bastará con darle un hueso de sepia, un poco de cal apagada o un trozo de revoque de pared.
Este acto ayudará a que la canaria ponga huevos con una cáscara más fuerte y resistente.
Debemos dar a nuestra pareja de cría agua limpia en todo momento y un recipiente con agua también limpia para que puedan bañarse frecuentemente. Deben disponer de materiales frescos para confeccionar el nido, materiales como pueden ser la lana o el algodón.
Escrito por
Jaime Trujillo Escobedo