Amarilis
Hippeastrum / Hippeastrum vittatum

El Amarilis crece a partir de un bulbo (que puede conservarse durante varios años -la cifra se aproxima a los 70 años-) y está dotado de flores muy interesantes, las cuales se abren a mediados de invierno hasta finales de primavera, con colores que varían desde el rojo hasta el rosa, pasando por el blanco o bicolor.
Tiene hojas que aparecen a finales de la floración (época en la que necesita ser regada con frecuencia), con un color verde oscuro y una forma alargada y fina.
Los bulbos jóvenes pueden tardar hasta tres años en florecer de forma abundante.
El abonado se realiza durante el periodo de vegetación, una vez por semana.
Para podarla, bastará con arrancar las flores marchitas a finales de la floración. También se aconseja dejar el bohordo hasta que se seque totalmente. Cortar las hojas a ras del suelo cuando estén secas facilitará el reposo de la planta.
Para un correcto crecimiento precisa un suelo arenoso y rico en materia orgánica.
Es sensible a la cochinilla, los caracoles, las babosas, los pulgones, los ácaros, los trips, etc.
El mejor lugar para instalar el amarilis es un espacio luminoso y cálido, con temperaturas que no desciendan de los 20ºC (o, al menos, durante el invierno y la primavera).
En verano puede trasladarse al exterior, a un lugar en el que reciba la mayor luz solar posible.
Por otra parte, prefiere la semisombra durante el otoño.
El trasplante, producido a mediados de enero (suele hacerse cada tres años), consiste en plantar el bulbo en un substrato ligero dentro de una maceta de tamaño pequeño (ya que no tiene mucha estabilidad), permitiendo que la mitad de éste sobresalga.
Para multiplicarla, bastará con separar los “hijos” o pequeños bulbos que crecen alrededor de central y plantarlos en macetitas individuales (también puede multiplicarse por semillas).
Uno de los problemas que suele crearse con esta planta es la pudrición a la altura del bulbo, lo que se debe a un riego muy intenso, el cual será reducido hasta que las hojas amarilleen por completo. Se reanudará a principios de invierno.
A continuación te mostraré algunos consejos para que el bulbo florezca fácilmente:
- Dado que el follaje comienza a desarrollarse a finales de la floración, reduciremos el riego cuando las hojas estén amarillentas y lo instalaremos en un lugar fresco (con una temperatura de 10ºC a 12ºC) lo que provocará el inicio del reposo.
- Al comenzar el invierno, se reanuda el riego así como la situación (lo colocaremos en un entorno cálido).
- Por último, se comenzará a percibir la aparición del bohordo, el cual aportará las primeras flores alrededor de su extremo (algunas semanas después).
Escrito por Jaime Trujillo Escobedo