Cheflera, Árbol pulpo, Séflera
Schefflera Arboricola

Siendo una de las plantas de interior más populares, la Cheflera es una planta que alcanza una altura de 80 a 150 centímetros y está ramificada desde su base.
Originaria de Nueva Zelanda, Asia sudoriental y zonas tropicales de Taiwan adquiere una tonalidad verdosa brillante en sus hojas, las cuales se desarrollan en pequeños peciolos (los cuales derivan del principal, el cual va unido al tallo).
El abonado de esta planta se realiza de forma semanal entre los meses de abril a septiembre y cada 4 semanas durante el invierno.
En cuanto a la poda, bastará con despuntar el tallo principal y permitiendo así que se ramifique y aumente el follaje (además de evitar que la planta alcance una altura extrema).
Suele colocarse en una galería de forma aislada, en un rincón de la casa, un pasillo o junto a un centro de plantas verdes.
El lugar idóneo para colocarla será un espacio luminoso (sin sol directo en verano) pero húmedo, con temperaturas elevadas tanto en verano como en invierno (que no desciendan de los 18ºC). Es importante saber también que una temperatura demasiado baja provocará el amarilleo de las hojas, retardando el crecimiento.
Los riegos deben ser frecuentes pero moderados y el follaje debe vaporizarse con regularidad (sobre todo en épocas secas o calurosas). En invierno es preferible que el abono permanezca seco, sobre todo si el ambiente es húmedo.
Para el trasplante necesitaremos un substrato suelto y rico en minerales; Se hace durante la primavera.
Puede ocurrir que las hojas pierdan color y adquieran tonos muy pálidos (falta de abono) así como que comiencen a amarillear y caer, lo que es debido a un exceso de agua (se reducirá el riego y permitiremos que el mantillo quede seco entre dos riegos, evitando que esté siempre húmedo).

En caso de que las hojas se "quemen" lavaremos el follaje abundantemente ya que es debido a un exceso de fertilizantes.
La multiplicación de la Séflera, realizada en primavera, es mediante esquejes que se introducen en un substrato liviano y rodeados de un ambiente húmedo. En cuanto las raíces comienzan a mostrarse, se trasplantan a macetas individuales.
Las enfermedades más frecuentes en esta planta son de tipo fungoso y se pueden prevenir con aplicaciones de fungicidas cúpricos.
En general es muy sensible a las arañas rojas, los pulgones (que suelen eliminarse con agua jabonosa o dimetoato) y la cochinilla (que se elimina con dimetoato combinado con aceite miscible), la cual suele aparecer en ambientes demasiado secos.
A continuación se muestran algunos datos de interés:
- La savia de la Cheflera es irritante.
- Si las hojas tienen manchas pardas, así como los tallos y los pecíolos estaremos ante un posible ataque de cochinillas o conchuelas.
Escrito por Jaime Trujillo Escobedo