Nombre común: Helecho de Sumatra o Water sprite (para los sajones).
Nombre científico: Ceratopteris thalictroides.
Familia: Parkeriaceae.
Distribución: Se distribuye por Asia Austral. Es originario de la isla de Sumatra aunque actualmente puede encontrarse en todos los trópicos, incluyendo el continente americano.
Tamaño: Alcanza los 50-70 centímetros de altura y los 20-30 centímetros de anchura si dispone de espacio abundante.
Temperatura: Requiere una temperatura comprendida entre los 20º y los 20ºC.
Iluminación requerida: Alta.
Agua: Dulce. El agua ideal para el Helecho de Sumatra debe tener un pH de 5,5 a 7,5. Prefiere aguas ácidas y blandas aunque suele resistir sin problemas aguas medianamente duras (de hasta 20ºd) e incluso llega a multiplicarse en agua salobre.
Dificultad: Media – Fácil.

Posee un eje que se compone por un rosetón, hojas (también denominadas “frondes”) relativamente delicadas –que se rompen con facilidad para multiplicarse- y de pecíolo corto. Las raíces, agrupadas, son bastante gruesas. La coloración es verde brillante.
Frecuentemente se la confunde con una planta perteneciente a otra familia, la Hygrophila Difformis que se conoce comúnmente como ‘Sinema’. La principal diferencia está en las hojas, que en el Helecho de Sumatra crecen desde la base y adquieren la apariencia de tallos en plantas muy maduras mientras que la ‘Sinema’ dota de un único tallo o tallo central desde el que crecen hojas con aspecto muy parecido a los frondes de C. thalictroides.
La multiplicación en ambas plantas también es distinta, siendo la Hygrophila Difformis la que no fabrica brotes a partir de las hojas y requiere la separación de esquejes para su propagación.
En el Helecho de Sumatra, las hojas que crecen en la superficie o incluso fuera del agua poseen una apariencia muy similar a espinas poco divididas, diferente a la de las hojas del fondo.

La multiplicación de los Ceratopteris thalictroides puede realizarse mediante la separación de brotes jóvenes. Son pequeñas plantas adventicias en los bordes y laterales de las hojas adultas o maduras. Estas pequeñas plantitas crecerán de forma individual sin problemas.
Su crecimiento es muy rápido y se propaga fácilmente, más aún si dispone de un buen sustrato, abono y CO2. Resulta magnífica para todo acuario ya que al crecer con tanta sencillez consume y elimina compuestos nitrogenados en el agua (especialmente nitratos y amonio).

A decir verdad, la mejor forma para conseguir que esta planta prospere es dejándola suelta en la superficie, flotando en un área del acuario que disponga de luz abundante. Los frondes que sobresalen del agua adquieren con el tiempo una apariencia muy distinta a los que se encuentran sumergidos.
Una buena idea sería anclar la planta a un lugar lo más próximo a la superficie posible ya que si la enterrásemos en el sustrato como hacemos con otras plantas, sus raíces acabarán pudriéndose (haz uso de una piedrecilla o un tronco para sujetar las raíces en el fondo si deseas sumergirla –con el tiempo, sus propias raíces se adentrarán en el sustrato y la sujetarán-).
Requiere una aclaración o poda frecuente ya que puede interferir negativamente en el correcto desarrollo de plantas situadas bajo los frondes.
Si te decides por sumergirla, ten en cuenta que si la hay falta de luz, la planta tenderá a abandonar el sustrato y volverá a la superficie. Aunque el acuario disponga de suficiente luz, los frondes crecerán hasta la superficie, extendiéndose y formando nuevas plantas fuera del agua.
Escrito por Jaime Trujillo Escobedo