Primavera de interior
Primula obconica

La primavera de interior es una planta muy llamativa dotada de unas atractivas flores rojas, blancas, malvas, anaranjadas o rosadas que se abren desde finales del invierno hasta comienzos del verano.
Pertenece a la familia de las primuláceas y alcanza una altura de 25 a 30 centímetros. Sus hojas, redondeadas, adquieren un color verde oscuro.
El lugar idóneo para situar la primavera de interior es un espacio luminoso pero fresco, con temperaturas de 8 a 15 ºC.
Los riegos deben ser regulares, de manera que la tierra esté siempre húmeda.
El abonado debe hacerse desde la aparición de brotes florales hasta el final de la floración, cada 15 días.
Durante el verano será necesario arrancar las hojas secas, muertas o amarillentas (que volverán a crecer en otoño y primavera) y reanudar los riegos que han sido suprimidos en invierno. Se debe vigilar la humedad del ambiente ya que un entorno demasiado frío o húmedo puede provocar la aparición de pudriciones en el follaje.
El trasplante se realiza durante la primavera, utilizando un substrato ligero.
Para poderla bastará con arrancar las flores marchitas o las hojas secas.
Por suerte, es posible guardar ejemplares de primavera de interior de un año para otro, situándolos en un entorno seco y poco soleado durante el verano (manteniendo la tierra siempre húmeda).
La multiplicación es realizada por medio de semillas que se plantan en invernaderos. Se trata de un proceso bastante delicado y complicado.
Escrito por Jaime Trujillo Escobedo
kitty, es una planta que me fascina, ya que aún siendo de un tamaño diminuto, posee una grandiosa belleza.