Ficus rastrero
Ficus Pumila

Entre una de las más conocidas plantas colgantes podemos encontrar al ficus rastrero. Con pequeñas, ligeramente abultadas y cordiformes hojas verdes y sus largos tallos, alcanza una longitud de 80 a 100 centímetros.
Dado que soporta una luz solar débil, su situación puede encontrarse en un lugar iluminado prácticamente por luz artificial y a una temperatura comprendida entre los 18 – 20ºC.
En invierno resiste un clima más frío, con temperaturas de 10 a 15ºC.
Se debe regar con frecuencia y la tierra debe permanecer húmeda en todo momento.
El abonado se puede realizar en cualquier época del año, cada 3 o 4 semanas.
Para trasplantarla aremos uso de un substrato ligero y permeable. En caso de tener al ficus en una jardinera o en una maceta grande, no necesitaremos trasplantarla ya que suele echar raíces.
En cuanto a la poda, bastará con suprimir las ramas secas o excesivamente largas, que desequilibren la planta o compliquen su correcto crecimiento.
Puede ocurrir que las hojas se sequen sin motivo alguno, lo que es debido a la falta de agua (por ello es importante vaporizar el follaje con frecuencia, en especial durante las épocas de sequía o excesivo calor).
Si las hojas se caen o se amarillean y se secan, debemos reducir los riegos (exceso de agua).
En caso de que el follaje pierda color y las hojas palidezcan, estaremos ante la falta de abono.
Para multiplicar el ficus rastrero, utilizamos sus propios tallos, que se cortan por debajo de las raíces y se plantan en un substrato liviano. Los esquejes de tallo plantados en un substrato ligero también aportan un buen resultado, y una buena solución para las plantas con la base amarilla.
Es una planta sensible a la araña roja y a las cochinillas.
Escrito por Jaime Trujillo Escobedo
Caray Jaime, no conocía tantos ficus. Sólo el ficus Benjamina.
Rosa
¡Rosa! Me alegro entonces de haberte dado a conocer este otro ficus ^^.