Trufa de invierno
Tuber brumale


Esta trufa, perteneciente a la clase de los Ascomicetos, al orden de los Tuberales y a la familia de las Tuberáceas puede encontrarse en los grandes bosques de robles o en terrenos con mucha cal.
Su forma es globosa y tiene un color negro oscuro. En tamaño supera a la trufa violácea del Périgord, pero no en su perfume, a pesar de ser de muy buena calidad.
Es un hongo subterráneo que a menudo suele asociarse con las raíces de las plantas.
La trufa de Périgord, que se encuentra sólo a partir del mes de diciembre en los bosques de robles, es recolectada con la ayuda de perros o unos animales bastante curiosos: las moscas rojas.
Las larvas de estas moscas habitan en los carpóforos de la trufa de Périgord.
Esta trufa alcanza un precio muy elevado en el mercado, lo que la convierte a un producto de lujo y que, gracias a la trufa de invierno a podido sustituirse un poco.
La carne de la trufa de invierno tiene un color grisáceo y numerosas verrugas de 2 a 33 mm.
El exterior está perforado y su interior (el himenio) está repleto de venas blancas irregulares y tiene un color negro ceniza.
Escrito por Jaime Trujillo Escobedo